Tras las pruebas radiológicas a las que fue sometido en la Arrixaca el pasado domingo tras el percance de Caravaca, Pablo Belando fue visto ayer mañana por el fisioterapeuta y ex matador de toros murciano, Pepe Soler, quien tras examinar su rodilla izquierda recomendó la necesidad de una urgente resonancia magnética, la cual se hizo con prontitud el torero, y que confirmó lamentablemente la rotura del ligamento cruzado.
El propio Pepe Soler recomendó que viera la misma el doctor Mariano de Prado, para que con los resultados en su poder y tras el examen, estudie la necesidad o no de una intervención, que independientemente de que se haga o no, para el fisioterapeuta no tardará en el mejor de los caso dos meses en recuperarse, aunque señaló a este periódico que «con la forma de ser que tiene Pablo, su afición y sentido de sufrimiento, puede estar toreando en tres meses. Para cualquier otro tipo de paciente, esta lesión que tiene una gran similitud con las deportivas, que algunos casos llegan a resentir al ligamento interno e incluso al menisco (que al parecer no es el caso) se puede tardar en volver a la actividad normal cuatro o cinco meses».
Esta mañana Pablo Belando acudirá al Hospital Quirón de Murcia en donde será visto por uno de los mejores especialistas de España, el doctor Mariano de Prado, que junto al doctor Pedro Luis Ripoll alcanzan la cumbre de la traumatología deportiva de este país. El, será quien marque las pautas a seguir, y de cara a una recuperación sean cuales sean estas, otra figura es Pepe Soler, por lo que Pablo no puede estar en mejores manos, aunque se ha llegada en pensar en recabar una segunda opinión, según ha podido saber El Muletazo.
Este percance, afecta con carácter urgente a su posible actuación en Cartagena el 2 de mayo en donde seguro lo iba a incluir su apoderado que hace las veces de empresa.
Para junio había un par de cosas casi cerradas, otras tantas en julio en tierras francesas, y ayer mañana cerraba para su torero el 1 y 2 de agosto.
El novillero, un tanto desanimado y nervioso, no atendió ayer las llamadas de este periódico, y como quiera que las mismas no tenían como mayor objetivo el ofrecerle nuestro ánimo y total apoyo, lo hacemos por escrito.
Si hablamos con su apoderado Soler quien se lamentaba de la mala suerte pero era enormemente realista al indicar que «lo va a ver un figurón de la medicina, y desde eso momento Pablo tiene que asumir lo que le viene por delante. Aceptarlo y tirar para adelante que tiene un montón de gente que creemos en él».
Tras la revisión de hoy, y si se decidiese la intervención, la misma no sería posible hasta la semana que viene por el estado en el que se encuentra la rodilla. Hoy, con las nuevas tecnologías en los quirófanos, la misma será corta y sin problemas de otra índole.
Desde estas páginas nuestro fuerte abrazo al torero y el deseo de que esta mañana los resultados del examen médico sean los más positivos posibles.
GONZALEZ BARNES
