Más de quinientas personas se dieron cita ayer en la finca «La Herencia», entre El Jimenado y Torre Pacheco, para asistir a la I Convivencia del Club Taurino pachequero, lo que representó un rotundo éxito de la directiva que preside Isidro García. No se pueden hacer tantas cosas y bien, en tan poco tiempo.
La jornada tuvo diversos alicientes. Se lidiaron cuatro becerras y un añojo de Los Millares, que sirvieron para que los aficionados se pusieran delante de ellas, y los que empiezan como El Morano, o los que han sido como el maestro Alfonso Romero o el Balsiqueño, pegaran sus muletazos. Pero la agradable sorpresa la deparó un chaval que se ponía por vez primera delante, Víctor Acebo (hijo), quien con 14 años ha estado entrenando casi en secreto junto al Balsiqueño y que sorprendió a propios y extraños.
En el aspecto gastronómico la jornada comenzó con una migas, para a mediodía dar cumplida cuenta de unas paellas, copas, música, más becerras, juegos infantiles… la gente salió encantada y fueron bastantes los aficionados que se hicieron socios de esta tan joven entidad en la que es fundamental la figura la David Lorente, quien fuera novillero, es subalterno, veedor de toris y sobre todo, un gran aficionando y amante de su pueblo.
A esta Convivencia acudió la alcaldesa de Torre Pacheco, Fina Marín, quien también disfrutó de una jornada difícil de olvidar.
Fotos: EL MULETAZO
