Ya lo dice nuestro compañero Pedro Mellinas en su artículo de opinión, pero aquí está gráficamente el documento que ratifica que un novillero es capaz de arrastrar a una fiesta privada, sin pagar entrada o invitación alguna, un ventoso domingo de febrero a 200 paisanos para verlo matar un eral.
El detalle lo tuvo el empresario-apoderado Antonio Soler, quien no encontró otra fórmula de agradecerle a la afición calasparreña la respuesta que esta dio cuando se anunció a Filiberto en Blanca en solitario y que motivó el clocar el cartel de «no hay billetes», que acudiesen a su finca de Villanueva, y también para que confraternizaran con la recién constituida peña «Pablo Belando» de Lorca, que acudió a este festejo a puerta cerrada.
La gente lo pasó francamente bien, la comida (a base de estofado de carne de lidia) fue generosa, los calasparreños también trajeron su aportación gastronómica y Soler, que va a contar con Filiberto en varias de sus plazas para el 2015, se desvivió en atenciones hacia sus invitados y de manera especial hacia la «Peña Filiberto», que con su presidente al frente, se dieron cita en la jornada campera.
Fotos: EL MULETAZO
