
Un anuncio en la vía pública nos puso sobre la pista. Lorca, con toda su tradición taurina, ha cambiado parte de su historia, por un almacen de camisas.
En el anuncio, un torero, Antonio José López “El Rubio”, con la mano extendida como tratando de dar un muletazo y fondo rosa chillón. El asunto también es para chillar.
En lo alto, un eslogan. “Moda taurina Lorquina”, rezaba.
Antonio José se había atrevido a ser monigote del anuncio, sabiendo que detrás de la marca, hay una familia que tiene secuestrada la vida de una histórica plaza de toros.
Va camino ya de los cuatro años desde que Lorca fue sacudida por dos terremotos traicioneros. Uno asustó y el otro, cual yihadista, remató.
La plaza de toros quedó destrozada. Un destrozo salvable. Los técnicos así los estipularon. Sólo hace falta una inversión de un millón de euros para que Sutullena vuelva a cobrar vida.
Pero sus propietarios se fueron por el camino difícil. Para ellos los 400.000 € del seguro de la plaza eran insuficientes. Y pese a que los técnicos les informaron que muchos de los daños detectados eran de antes del día de los terremotos, desafiaron al consorcio de compensación de seguros. Y ahora ni la burra ni el tío.
La plaza de Toros, además, está catalogada como patrimonio de la Ciudad de Lorca. Sólo por eso, el ayuntamiento dispone de 700.000 € para el arreglo de la misma. Sumen, las dos cifras dadas. La solución era fácil. Juntemos las dos fuerzas, la propiedad le deja al ayuntamiento la plaza, cierto tiempo, por la ayuda, y todos felices. Pero no, aquí está claro que había que sacar también algo para engordar la cartilla.
Lo único que se ve es el interés que antes y ahora tiene esta familia de camiseros por este monumento. Ninguno. Ya se lo dijeron los técnicos, había daños anteriores a los terremotos. Y los que paseábamos por la plaza, antes de la tragedia, lo sabíamos. Sutullena se había quedado de almacén de las tiendas de sus propietarios.
Todavía estamos esperando una rueda de prensa para que nos expliquen qué piensan hacer con la centenaria plaza.
Pero si la propiedad muestra interés cero, el ayuntamiento tampoco destaca en este asunto. Lejos del brindis al sol del pasado septiembre, cuando la plataforma SutullenaYa le puso al alcalde el cartel de ReconstrucciónYa, en los morros, ante 4000 personas y el periodista Manolo Molés, lo entrevisto en la radio, no se ha vuelto a manifestar.
Paco Jodar se sacó de la chistera, una solución que ni él se la creía. Inviable a primera vista. Lo de que venga un inversor a perder a cambio de nada sonaba a ciencia ficción.
Y el otro día en la presentación de la corrida de la alternativa de Miguel Angel Moreno, el alcalde y sus presidentes de plazas portátiles y que les da miedo contestar a preguntas sobre la plaza, se marcaron un Paulina Rubio. “Ni una sola palabra”.
Ahora se dice por ahí, que el Ayuntamiento piensa en una plaza nueva en otro lugar, al estilo polideportivo. Tirar » La Giralda» para construir un rascacielos. Lo de este equipo de gobierno da para una película mala.
En la web de la “Moda Taurina Lorquina” veo a Ramón Mateo “Morita” y a Miguel Ángel Moreno, portando las camisas fashion de los propietarios de Sutullena. Y encima fotografiados en la plaza de toros, que sólo se abre, para hacer publicidad de los trapitos taurinos.
Pero al lado de Ramón y Miguel, está el maestro, que también se ha prestado a la pantomima de las camisas. Ver a Pepín Jiménez, tan tímido, tan escondido, de actor del teatro camisero hunde a cualquiera.
Nosotros, lo que hacemos este periódico, seguimos con la camisa negra.
#SutullenaYa #SalvemosSutullena
Fran Pérez
